lunes, 9 de julio de 2012
K
K indudablemente quería sentir; porque sin sentimientos ni convicción no es posible hacerlo. Pero la situación era esta: Debió de haber visto mucho su espejo artificial, pues se encontraba en un estado de “Nuevo Niervana”, como le llama su querido chamán Benigno -ese es su nombre-, que leía en un sólo tomo condensado. Su espejo le dijo de las publicaciones mensuales “Niervana fácil en 8 meses”, con una pieza de Buda para meditación dorado. Este mes venía la cabeza calva y gorda del Buda por venir.
K era tradicional; no quería un Nuevo Niervana alcanzado por la contemplación del espejo artificial, ni un New Nearvana de conexión digital y craneana al ordenador; K quería el Niervana en la forma más fiel y tradicional, por ello leía ávidamente su manual fácil Niervánico de 70 páginas.
Se paseaba por las calles con su grueso libro y descansaba en los cafés de moda.
Las rosas son verdes
La poesía costaba 100,500 eurorrupias. Hacía meses que no veía subastar una nueva poesía en una cifra tan cuantiosa y sobre todo una poesía en español. Pero parecía ser que valía la pena y el autor parecía prometedor; quizá podría incluso producir otras tres sin ser ahogado en deudas y demandas. Como le pasó a Labrado. Su poesía “las rosas son verdes” le generó enormes ganancias cuando fue comprada por la aerolínea Bree-Gonzáles, líder comercial en lo que en el milenio pasado se llamó la zona Tex-Mex y que ahora ya su gente considera, pedantemente, un “continente etno-político”. Bien, la cifra no la sé de cierto, sólo puedo especular que costó una tercera parte del presupuesto de marketing de la empresa. Pero bueno, para no hacerles largo el cuento, Labrado fue demandado por casi cien empresas, que alegaban tener copyright sobre frases y palabras que utilizó en su poesía. La mayoría de estas empresas eran pequeñas y no muy importantes; volátiles, sobrevivían a través de este tipo de demandas; pero dos de ellas eran de envergadura “transnacional”, si así queremos llamar su extensión, ya que ahora todo el mundo habla de magninacionales 1.
Lo que salvó a Labrado de la cárcel y una deuda que no pagaría a menos que escribiese un libro completo 2, fue la relación que tenía con los autores de las poesías de esas dos “transnacionales”; Bobber, quien conservaba aún los derechos de su poesía “las rosas son rojas” y sobre la cual también hubo una extensa investigación sobre su originalidad y Gimneel, constante en su trabajo, con más de 20 páginas en su haber, quien escribió “a gritos verdes”, pararon las demandas de sus contratistas por medio de contrademandas.
En fin, hoy lo que nos interesa es la poesía que acaba de ser vendida:
mi amor es llamarada (de petate)
que arranca por los cielos (corazones)
que ablanda las florcillas (que las pudre)
que no conoce celos (no esquizoides)
mi amor a manos llenas (de excremento)
lo doy ya concentrado (cual veneno)
lo bebes como el vino (adulterado)
y caes enamorado (casi muerto)
Mi trabajo es asesorar al comprador de poesía, en este caso hemos recomendado el producto en cuestión para el mercado de las tarjetas con dedicatoria, inundaríamos el mercado con esta nueva poesía coherente y nueva, porque sabemos la situación que vive la industria; las tarjetas de felicitación sólo tienen poesía jitanjáfora y dadaísta y sobre todo en sobreesdrújulas, pues puede que se escriba una palabra en otro idioma sin saberlo y así ser demandado por ello. El próximo mes se aprobará en el Congreso Plenipotenciario una ley que eliminará las cartas escritas por particulares y con ello la posibilidad de poemas amorosos propios, mientras más variedad en la oferta consigamos lograr, más ganancias tendremos y con suficiente suerte y capital acumulado entraremos en el mercado de las grabaciones poéticas, un movimiento inteligente, ya que cuando entre en acción la Ley de Enunciación Poética, aprobada hace dos semanas, la gente no podrá decir palabras de más de dos sílabas que tengan copyright o serán detenidas y los policías, con licencia especial de Chispa-Cola, arrestarán enunciando uno de los slogans del refresco: “tiene derecho a guardar silencio”.
1. Magnificadoras de naciones.
2. La gente de finales del milenio pasado no se explicaba cómo es que los egipcios construyeron sus pirámides más famosas, ahora inexistentes; de sus autores sólo uno pudo decirlo y no se le escuchó sino hasta 500 años después de su muerte, Marx explicó que fue el trabajo organizado lo que lo logró. De igual forma nuestros contemporáneos no se explican como es que puede escribirse un libro entero sin violar copyrights y sin trabajo en conjunto de ayudantes y aprendices. *Nota del editor: este texto, traspasado de memoria de silicón arcaica del año 3079 muestra que esta gente no creía posible que existiese imaginación prolífica, como, durante el periodo del que habla la nota, no se concebía real la magia que no fuese generada en las Vegas.
Los Mayúsculos
Para Ivana
Cuando los mayúsculos vivían en las puertas, la gente sabía que los fantasmas habitaban en los bosques y nada los relacionaba, ahora que las costumbres han cambiado, los espejos han sido ideales, más cómodos para los mayúsculos. Fue durante la era industrial en que decidieron, en esa revuelta invisible, saltar de la madera al cristal y el aluminio. Los viejos días habían pasado, querían vivir mejor y lo lograron; cuando se refugiaban en la madera, a veces pasaban frío si corrían la suerte de colocarse en la puerta de entrada, eran azotados y vilipendiados si les tocaba vivir en la puerta trasera, los mayúsculos más tristes casi siempre eran los más pobres y vivían agolpados en mesitas de té o de postres. La era de los materiales sintéticos hizo muy difícil la vida en aquellos lugares; ya no había madera en las puertas, el plástico agreste y el metal tan sensible a las temperaturas, no les dejaba más que angustias y estrés; dolores de cabeza, fiebres, incomodidad, insomnio. Por eso en tu espejo vive el mayúsculo que te asustó anoche. No te voy a mentir y decirte que no debes de temerle, que es bueno; no, el mayúsculo quiere asustarte, lo sé por experiencia propia, el mayúsculo de mi espejo sí es mucho más grande que una rata y también come carne de animal. Sin embargo, dicen que las cosas se parecen a su dueño; si de verdad te preocupa entonces tendrá ese gesto de angustia que tanto te perturba, no lo veas y no le hagas caso, aunque grite; si te despierta, saca el espejo a la sala. Como sea, yo siempre estoy en el cuarto contiguo y si siento que el mayúsculo viene a asustarte, iré a vigilar tu sueño papá.
Los Vástagos Genios del Árbol
El árbol, de alto y tremendo porte, mostrándose a la planicie, veía con disimulo un campo lleno de otros árboles iguales a él. No es que se identificase, sino que se sabía de la misma especie. Todo árbol es diferente. Éste recordaba con rabia el vínculo que tenía con la humanidad desde su origen. No lo recordaba con amor. Sus frutos dejaron de ser cultivados porque en algún punto, durante la recolección, se volvieron amargos y duros, y en cada cosecha se acentuaban sus nuevas características. Así expresó el árbol su negativa a seguir produciendo para la humanidad.
Cada uno de esos frutos nefastos caía al suelo sin ser recogidos ni generar plantas, porque en la putrefacción, su amargura deshacía las semillas. Los pájaros no se acercaban a liberarlas de la pulpa a su alrededor porque no soportaban el olor o el gusto que les provocaba.
La misión y contenido de cada manzana era el odio. Entre ellas se comentaba el desprecio a los niños que subían por sus ramas a buscarlas como golosinas; gritaban –incluso entre ellas- los peores insultos que manzana alguna conociera y otros que con toda su genialidad –hay que reconocerla- inventaban. Cuando caían rodaban con malicia con sus pieles brillantes imitando animales peligrosos, asustando a los novios que estuviesen de día de campo o refugiándose amorosos de la lluvia. También hablaban de sus conocimientos acumulados a lo largo de miles de años de manera fría y analítica.
Últimamente, es decir, desde las últimas cinco generaciones de frutas, en ese árbol se discutía la segunda mejor manera de desquiciar a la humanidad, ahora que ya se habían vuelto incomestibles. De las conferencias de una rama, la más alta, surgió la idea de caer como proyectil sobre los humanos paseantes y distraídos. Aplaudida la teoría, se dispuso dejar caer a uno de los expositores para aplicarla. La manzana elegida, abandonando el árbol para golpear al hombre sentado bajo la sombra, se dio cuenta en su vertiginosa carrera vertical de que el objetivo de su existencia no era caer cerca del árbol que la engendró; y que no podría crear de sus entrañas un nuevo vegetal majestuoso como lo deseaban en secreto las manzanas de aquél gigante; que no sería ni siquiera disfrutada por otro ser, porque a su ofrecimiento como sacrificio sería rechazada y escupida. Supo entonces que su lance al vacío fue una acción de amor, para ser amado por otros, para ser aceptado. Se abandonó al amor, no sólo brindándolo a sus semejantes, sino a sus enemigos por igual.
Así el fruto, convertido en un santo, hizo un regalo a la humanidad; iluminando al idiota sentado a su sombra cuando al caer le golpeó en la cabeza. Newton había encontrado a su más grande maestro.
Los Mitos
Eloebh ha vivido lo suficiente como para discutir con su maestro y destronarlo de su posición en una exposición pública. No quiere hacerlo porque sabe que si su maestro fuese puesto en tela de juicio y llamado “sofista” como tiro de gracia, entonces él quedaría huérfano de conciencia: “¿Dónde han quedado vivos tus pensamientos, si tu maestro ha muerto por sofismo?”. Aquí no vive nadie, sino es a través de la tradición y la seguridad de la sucesión. Eloebh sabe que no puede atacar a los Dioses, a los Amores ni a las Democracias, que no debe, pero no cree en ellos. Sin embargo, guarda la esperanza de que en algún lugar lejano existan.
Cuando se paró frente a la entrada de la gruta, el sol no le molestaba tanto. Pero el vapor que las plantas cederían ese día ya se había terminado, ese aire fresco no le reconfortaría más. La sombra de Eloebh se había reducido al mínimo y supo que tenía mucho tiempo a la puerta del Oráculo. Puede escuchar que muy lejos, en el fondo, detrás de las estalactitas y estalagmitas, detrás de la obscuridad, el Oráculo habla.
Eloebh perdió los dedos de la mano izquierda trabajando con cuerdas de carga. A pesar de haberse formado en las ciencias, siempre ha sido un esclavo.
-¡Dime, Oráculo!- Gritó sosteniéndose de las protuberancias de la gruta- ¡Dime acerca de los Dioses, de los Amores, de las Democracias! Sé que sabes de ellos- Y luego susurró para él mismo “deben de habitar algún lugar”.
Eloebh sólo escuchaba sus propios pasos, que sonaban cuando resbalaba sobre lodo o cuando pisaba en una cuenca de agua. Caminó a tientas y a ciegas al fondo de la gruta, hasta que acostumbró sus ojos. Entonces ligeros tonos azulados le indicaron, con poca certeza, dónde pisar y por dónde podía desplomarse. No dejó de extender sus brazos para tocar las salientes que le pudieran golpear el rostro o la cabeza. Bebió del arroyo que bajaba a saltos cuando le dio sed. Varias veces se sentó para descansar en la total negrura; codo sobre la rodilla y palma contra la barba.
Se había resbalado y cayó de posaderas contra las piedras, se dobló encorvándose hacia atrás, por el dolor. Fue cuando vio al Oráculo. De repente había luz en la cueva y no se observaba sombra alguna.
-Eloebh. Dioses, Amores y Democracias. ¿Para qué quieres saber de ellos? ¿Por qué los haces convivir?
-Oráculo. Porque no creo en ninguno. Me han dicho cómo son los Dioses y no los anhelo, no siento sus promesas ni sus regalos. A los Dioses no les huelo ni pruebo, no les haré el amor ni les veré y jamás me han hablado. Oráculo, los Amores son imperfectos, llenos de tanta humanidad, lo humano no es sublime, los Amores son bellos y puros, pero además son estados alterados que no perduran. Oráculo, mira mi mano –y la alzó- mi palma es como la luna, un sol que ha perdido sus rayos anaranjados. Mi palma es luna porque he debido de obedecer a mis amos, tengo muchos amos, uno cada día, porque cada día busco uno, a veces no encuentro, ese día no como y no puedo asistir a la escuela, porque no puedo pagar ninguno de esos dos lujos. Dicen que esto es resultado de las Democracias, que vivimos así por ellas. Y la gente ya no se preocupa de que se logre algo bueno, porque saben que no se logrará. Quieren que se les diga la verdad. Se les habla del alimento que no comerán, del dinero que no gastarán, de la educación que no recibirán, del futuro que no vivirán. Oráculo, vine a pedir la verdad.
Bajó sus manos y la luz despareció. El Oráculo también.
Eloebh gateó de regreso a la salida de la gruta. En el camino, cuando ya distinguía entre la penumbra, escuchó un susurro un poco más fuerte que la mayoría de sus pensamientos, pero no tanto como para pensar que hubiese un posible interlocutor; aquella insinuación de voz decía: “¿Qué pasará, Eloebh, cuando sólo haya un Dios, un sólo Amor y única Democracia?”. Eloebh se horrorizó. -¡Es verdad! ¿¡Qué pasará cuando la gente sólo pueda sentir culpa, cuando sólo pueda amar a una persona, cuando sólo pueda votar!?
Eloebh corrió fuera de la cueva, golpeando el camino y elevando polvo.
***
¡Oh, Eloebh!, el gran maestro. Nos dejó su legado en la piedra, cuando nos enseñó la forma de los Dioses que conocía. Pero no creo que sean esos los Dioses, yo inventaré los míos. Nos dijo de las formas del amor y sus recipientes, pero tampoco le creí, yo aprenderé mi forma de amar. Las Democracias le apasionaron y nunca dejó de hablar de estabilidad y reforma, y en su lecho de muerte gritaba ¡revuelta! Deliberadamente escribió libros que se contradecían, hizo obras de arte ambiguas, escribió canciones sin letra. Las futuras generaciones interpretarían sus creaciones en mil formas.
Eloebh inventó Dioses, Amores y Democracias. No lo culpo.
domingo, 31 de julio de 2011
miércoles, 8 de junio de 2011
HAIKU
1
oscuro beso
los deseos más íntimos
has insinuado
2
titila verde
la estrella de piedra azul
entre las tejas
3
baja la nieve
muy lejos de la nube
igual que tú
4
choco contigo
te hablo y te beso
cada que duermo
5
comen mis ojos
frutas y chocolates
que nunca te envié
6
cuajado el limón
la noche esconde frutos
que el día come
7
ruido de motor
volteo la cara al mar
amor varado
8
sencillo el verbo
no es simple lo sentido
ni lo anhelado
9
el pollo rojo
nunca entra al gallinero
y le canta al sol
10
del aeropuerto
salen miles de caras
menos la tuya
11
de la ventana
miras por ratos el mar
que debo cruzar
12
toso mi alergia
contra el cristal del metro
de San Lázaro
13
¿hace cuánto que
oigo el canto del gallo
que ya no duerme?
14
espero yerto
me diga una pantalla
que debo irme
15
mi amor en verdad
es constante y cambia
pues reverdece
16
madre quejosa
del grillo que se esconde
detrás del refri
17
no conozco yo
los perfumes del jazmín
y sin embargo...
18
cempazúchitl
nunca he estado así triste
un día de muertos
19
el mismo empaque
tan sólo es un placebo
niña pecosa
oscuro beso
los deseos más íntimos
has insinuado
2
titila verde
la estrella de piedra azul
entre las tejas
3
baja la nieve
muy lejos de la nube
igual que tú
4
choco contigo
te hablo y te beso
cada que duermo
5
comen mis ojos
frutas y chocolates
que nunca te envié
6
cuajado el limón
la noche esconde frutos
que el día come
7
ruido de motor
volteo la cara al mar
amor varado
8
sencillo el verbo
no es simple lo sentido
ni lo anhelado
9
el pollo rojo
nunca entra al gallinero
y le canta al sol
10
del aeropuerto
salen miles de caras
menos la tuya
11
de la ventana
miras por ratos el mar
que debo cruzar
12
toso mi alergia
contra el cristal del metro
de San Lázaro
13
¿hace cuánto que
oigo el canto del gallo
que ya no duerme?
14
espero yerto
me diga una pantalla
que debo irme
15
mi amor en verdad
es constante y cambia
pues reverdece
16
madre quejosa
del grillo que se esconde
detrás del refri
17
no conozco yo
los perfumes del jazmín
y sin embargo...
18
cempazúchitl
nunca he estado así triste
un día de muertos
19
el mismo empaque
tan sólo es un placebo
niña pecosa
lunes, 7 de febrero de 2011
sábado, 15 de enero de 2011
domingo, 5 de diciembre de 2010
Big Black Box
Una caja de metal, dentro de ella comía Johny B. su pizza.
A Johny B. de dieron una probada de infierno. Al sentarse una incomodidad que no provenía de su sofá le invadía las nalgas. La espalda caliente. Un mosco que le picaba. Solo en la casa Johny B. y sin luz no podía prender la tele. Se sorprendió intentando prender la tele. Se sorprendió sabiendo que no hay respuestas que pasen por tele. En el infierno la atención de los habitantes se desvía hacia cualquier otra cosa que no sea su tortura y hacen de su rutina algo más grande que su sufrimiento. Prendía la televisión.
Siete años Johny B. estuvo platicando consigo, comiendo el borde de su pizza, prendiendo la tele. Tiene tres cerebros; neocórtex, límbico, reptiliano. Si alguna vez fue arrebatado por algo, así llevado al purgatorio, a la tierra o al cielo no reconocío en su falta de atención dónde estaba.
Atrofiado su último cerebro (el más alto) en su próxima reencarnación será quitado. Se les dan otros sentidos –para que quizá así pongan atención- y vuelven para ser otras criaturas.
Así fue como Gregor Samsa se hizo insecto de un solo cerebro. Y de cómo los reptiles son demonios. Y de cómo se pierde incluso lo que no se tiene.
A Johny B. de dieron una probada de infierno. Al sentarse una incomodidad que no provenía de su sofá le invadía las nalgas. La espalda caliente. Un mosco que le picaba. Solo en la casa Johny B. y sin luz no podía prender la tele. Se sorprendió intentando prender la tele. Se sorprendió sabiendo que no hay respuestas que pasen por tele. En el infierno la atención de los habitantes se desvía hacia cualquier otra cosa que no sea su tortura y hacen de su rutina algo más grande que su sufrimiento. Prendía la televisión.
Siete años Johny B. estuvo platicando consigo, comiendo el borde de su pizza, prendiendo la tele. Tiene tres cerebros; neocórtex, límbico, reptiliano. Si alguna vez fue arrebatado por algo, así llevado al purgatorio, a la tierra o al cielo no reconocío en su falta de atención dónde estaba.
Atrofiado su último cerebro (el más alto) en su próxima reencarnación será quitado. Se les dan otros sentidos –para que quizá así pongan atención- y vuelven para ser otras criaturas.
Así fue como Gregor Samsa se hizo insecto de un solo cerebro. Y de cómo los reptiles son demonios. Y de cómo se pierde incluso lo que no se tiene.
sábado, 30 de octubre de 2010
Makat Patish
Para Miriam
Tienes tres manos
Reina de bastos
Un ser secunda platicando con tu sombra, la que pasa
detrás de la foto
¿Es el demonio de la esfera y su cuenca; que quiere habitar tus iris
enormes cafés?
¿Es la calavera del auto negro?
Es la nafta que purifica el mazo de mi maestra, el viejo y pasado
por manos
que en sexo y preocupadas, han sido dolidas de caricia y dineros;
he limpiado tus cartas con Júpiter y acetona
tienes dos manos siniestras, así también dos pies
tienes arma de empuje que me tira
tienes dos manos que me recogen cuando la otra
me amartilla la idea
y reclamas y muerdes
y tiras como cangrejo
y uno hace lo mismo
de tu chal
Tienes tres manos
Reina de bastos
Un ser secunda platicando con tu sombra, la que pasa
detrás de la foto
¿Es el demonio de la esfera y su cuenca; que quiere habitar tus iris
enormes cafés?
¿Es la calavera del auto negro?
Es la nafta que purifica el mazo de mi maestra, el viejo y pasado
por manos
que en sexo y preocupadas, han sido dolidas de caricia y dineros;
he limpiado tus cartas con Júpiter y acetona
tienes dos manos siniestras, así también dos pies
tienes arma de empuje que me tira
tienes dos manos que me recogen cuando la otra
me amartilla la idea
y reclamas y muerdes
y tiras como cangrejo
y uno hace lo mismo
de tu chal
viernes, 22 de octubre de 2010
Sobre la Musa Pequeña
Para Sandra
No, no sólo quiero aquello
lo quiero todo, lo quiero entero
que muera, que muerda, que aúlle
que mate
que antes lo tenga
que otro
niñez de tu alma
tu brillo sin oro
cabello sombrío forjado en crisoles
en oleos, en marca encendida de alcohol
No, no sólo quiero aquello
lo quiero todo, lo quiero entero
que muera, que muerda, que aúlle
que mate
que antes lo tenga
que otro
niñez de tu alma
tu brillo sin oro
cabello sombrío forjado en crisoles
en oleos, en marca encendida de alcohol
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